La siguiente información se ha rescatado del documento Comunicación sobre brotes epidémicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 1995). La ponemos a tu alcance para que estés lo más informado posible, creemos que, en casos como el que estamos viviendo ahora, es indispensable tener información confiable y comprensible para todos, porque esto nos ayudará a no dudar en colaborar con las estrategias planteadas además de frenar el brote epidémico y no llegar a una pandemia.
¿Qué es una pandemia?
Una pandemia es un brote epidémico que afecta al mundo entero. Cuando existe un virus humano pandémico con plena capacidad de transmisión, es muy probable que se propague por todo el mundo y afecte a todas las poblaciones, sin que las fronteras nacionales o la situación socioeconómica supongan una barrera.
Con respecto a la gripe, para que una pandemia comience deben darse tres condiciones: debe aparecer un nuevo subtipo de gripe que no haya circulado previamente entre seres humanos (lo que de por sí es un suceso raro); el nuevo subtipo ha de ser capaz de provocar enfermedad en el ser humano; y el virus debe ser capaz de transmitirse con facilidad de un ser humano a otro.
Cuando surja un virus humano pandémico plenamente transmisible, las revisiones indican que se extenderá por todo el globo en un plazo de tres meses. Como la cepa pandémica pertenecería a un nuevo subtipo que aún no ha circulado nunca entre seres humanos, se cree que sería peligrosa porque la inmensa mayoría de la población no estará inmunizada contra ella. Mientras que los sectores de la atención sanitaria serán los primeros en verse afectados, las pandemias suelen provocar graves desequilibrios sociales y económicos, ya que gran parte de la población trabajadora resulta afectada y ello genera una presión considerable en los servicios básicos. A su vez, esto interrumpe las pautas normales del comercio y de los viajes.
“Las pandemias de gripe son sucesos poco frecuentes pero recurrentes”
Típicamente se han producido a intervalos de entre 10 y 50 años a lo largo de la historia. En el siglo XX se produjeron tres pandemias: la de 1918, que provocó unos 40 millones de muertes, la de 1957, en la que murieron más de dos millones de personas, y la de 1968, con cerca de un millón de víctimas. Las pandemias, al causar un aumento súbito del número de enfermos y muertos, suelen provocar el desbordamiento de los servicios de salud y pueden dar lugar a graves trastornos sociales y pérdidas económicas.
La gripe: Los virus de la gripe evolucionan fácilmente y de manera impredecible
La gripe es causada por un virus que ataca primordialmente a las vías respiratorias altas: la nariz, la garganta y a veces los pulmones. La infección suele durar una semana y se caracteriza por fiebre alta, dolor de cabeza, malestar general, tos y dolor de garganta. Las epidemias anuales de gripe atacan a entre el 5% y el 15% de la población, causando de tres a cinco millones de casos en el mundo, con 250 000 a 500 000 víctimas mortales, principalmente entre las personas de edad.
Los virus de la gripe humana que circulan actualmente se dividen en dos grupos, A y B. De estos dos grupos, sólo el A tiene potencial pandémico. Los virus de la gripe evolucionan fácilmente y de manera impredecible. Como carecen de un mecanismo de «corrección», los pequeños errores que
se producen durante la replicación del virus quedan sin modificar, con lo que en su composición genética se producen continuamente pequeños cambios. Este fenómeno de cambios continuos en la estructura de los virus de la gripe de tipo A se conoce como «deriva» antigénica, y es el que obliga a producir una vacuna antigripal actualizada cada año.
El virus de la gripe de una especie es capaz de intercambiar material genético con los virus de la gripe de otra especie
Los virus de la gripe de tipo A afectan, además de al ser humano, a algunas aves y algunos mamíferos. El virus de la gripe de una especie es capaz de intercambiar material genético con los virus de la gripe de otra especie en un proceso conocido como «redistribución». A ello se debe que los expertos califiquen a los virus de la gripe de «promiscuos». Cuando los virus intercambian material genético por un proceso de redistribución, se produce un nuevo virus híbrido; esto se conoce como «cambio» antigénico. Como las poblaciones humanas carecen de inmunidad frente al nuevo virus, y como no existen vacunas que puedan proporcionar la debida protección, el fenómeno del cambio antigénico ha dado lugar en la historia a pandemias que han provocado una morbilidad inusitadamente grave en un número excepcionalmente alto de personas. Para que ello suceda, el nuevo subtipo debe tener genes del virus de la gripe humana que permitan que se transmita con facilidad de una persona a otra.
Un virus pandémico
Un virus pandémico puede aparecer por otro mecanismo denominado «mutación adaptativa», en el que los virus adoptan paulatinamente, en el curso de la infección humana, una forma cada vez más fácil de propagarse de un ser humano a otro. Se cree que la cepa causante de la gripe española de 1918 sufrió este proceso, mutando durante un periodo desconocido antes de hacerse sumamente contagiosa entre personas.
Como la gripe normal, la gripe pandémica probablemente se propagará con facilidad por medio de las toses o los estornudos, y será transmisible ya antes de la aparición de síntomas.
Para que una pandemia comience deben darse tres condiciones: debe aparecer un nuevo subtipo de gripe que no haya circulado previamente entre seres humanos (lo que de por sí es un suceso raro); el nuevo subtipo ha de ser capaz de provocar enfermedad en el ser humano; y el virus debe ser capaz de transmitirse con facilidad de un ser humano a otro.
Antivirales: ganar tiempo hasta que la vacuna esté disponible
Se desaconseja la administración masiva de fármacos antivirales a la población general, pues esa medida podría acelerar la aparición de cepas farmacorresistentes.
Retrasar la llegada de la pandemia
Si la pandemia no puede ser detenida en su origen, la estrategia de respuesta de la OMS se modificará a fin de frenar la propagación a escala mundial. Será crucial retrasar la llegada de la pandemia a los países en cualquier parte del mundo, pues con ello se ganará tiempo para producir una vacuna eficaz y para introducir otras medidas de emergencia. La utilización intensiva de antivirales en una zona en la que está surgiendo la pandemia, combinada con otras medidas como la cuarentena y el aislamiento, podría contribuir a retrasar su propagación.
Sin duda, los países aplicarán muchas medidas diferentes en un intento de retrasar la llegada de la epidemia mientras se produce la vacuna. Los estudios basados en modelos que proyectan las pautas de propagación de una futura pandemia nos dicen que muchas de esas medidas acabarán por fracasar. No obstante, pueden tener alguna repercusión en la salud pública al dar tiempo a los países a reforzar sus capacidades de respuesta y a vacunar a determinados grupos de población.
Fases de la pandemia mundial establecidas por la OMS
La OMS ha definido seis fases específicas que abarcarían la generación de una pandemia:
Periodo interpandémico
Fase 1: No se han detectado nuevos subtipos de gripe en seres humanos. En animales puede estar presente un subtipo de virus de la gripe que haya causado infección en personas. Se considera que el riesgo de infección humana es bajo.
Fase 2: No se han detectado nuevos subtipos del virus de la gripe en seres humanos. Sin embargo, circula entre animales un subtipo de gripe que supone un riesgo importante de morbilidad en seres humanos.
Periodo de alerta pandémica
Fase 3: Se notifican casos de infección humana por un nuevo subtipo. No hay casos de transmisión entre seres humanos, o como máximo casos raros de transmisión a algún contacto cercano.
Fase 4: Se producen pequeños conglomerados de casos, de menos de 25 personas, con duración inferior a dos semanas y limitada transmisión entre seres humanos; la propagación sigue estando muy localizada, lo que sugiere que el virus aún no se ha adaptado bien al ser humano.
Fase 5: Aparecen focos mayores, de entre 25 y 50 personas, que duran entre dos y cuatro semanas. Mientras que la transmisión de persona a persona sigue estando localizada, el virus parece estar cada vez más adaptado al ser humano. Aunque aún no es plenamente transmisible, el riesgo de pandemia es considerable.
Periodo pandémico
Fase 6: La transmisión del virus aumenta considerablemente y se produce una transmisión sostenida en la población general.
Para modificar el nivel de la pandemia (hacia arriba o hacia abajo), la OMS ha de consultar con un grupo de expertos externos encargados de examinar todos los datos disponibles. A continuación el grupo de expertos formulará recomendaciones al Director General de la OMS, que entonces decidirá si hay que modificar el nivel de la pandemia.




