
La semana pasada Nokia presentó en una conferencia de prensa un programa de acopio de teléfonos celulares y accesorios en desuso para el reciclaje de los mismos.

En méxico se han desechado hasta la fecha más de 20 millones de baterías, para evitar que este material se convierta en basura, Let’s Care, Let’s Rock, Let’s Recycle, instalará en plazas públicas de la Ciudad de México algunos contenedores con forma de los audífonos gigantes representativos de la campaña Music Almighty.
Este programa se implementará en 85 países. En México el material recolectado es llevado a una planta de reciclaje en Guadalajara donde se separan las baterías, de los componentes electrónicos y las carcasas.
Las baterias se separan de acuerdo a su material y tamaño. Las que están hechas de litio aún contienen energía y son destruídas en un ambiente controlado para prevenir explosiones. El cobalto, el níquel, cobre, cromo, hierro y aluminio en pedacería que es enviada a Chicago. El resto de los materiales se desecha de forma controlada.

Los componentes electrónicos son separados, incluyendo el circuito impreso, la pantalla de LCD y la cámara. Las partes electrónicas son trituradas por una máquina que los convierte en piezas pequeñas de tamaño uniforme. Las piezas trituradas se procesan en hornos de fundición. Equipos especiales colectan y limpian las emisiones antes de liberarlas. Las materiales que se recuperan incluyen metales preciosos como oro plata y paladio, así como cobre, estaño, plomo y níquel. Los metales son fundidos para crear lingotes. Los materiales recuperados se venden a terceros que los transforman en nuevos productos electrónicos, tuberías, joyería, e incluso prótesis dentales.

Las cubiertas o carcasas están casi siempre hechas de plástico por lo que pueden llevarse a cabo dos procesos: Son utilizadas como combustible para proveer de energía a otras partes del proceso de reciclaje. Equipos especiales colectan y limpian las emisiones antes de liberarlas. O son destruidas y posteriormente mezcladas con materiales nuevos para formar piezas de plástico reciclado como por ejemplo, señales viales.
Se calcula que alrededor del 48% de los celulares que ya no se usan, son guardados y permanecen en un cajón cuando podrían ser reciclados, lo que evitaría la contaminación y la explotación de materias primas nuevas impactando negativamente al planeta.